Em 2004, o músico argentino León Gieco organizou o encontro de vários artistas da cena musical e teatral de Buenos Aires e, com o auxílio do compositor e instrumentista Esteban Morgado, produziu o primeiro volume do álbum No sólo las estrellas brillan en el cielo, iniciativa artística em benefício da Casa del Teatro da capital portenha.

Entre as versões inspiradíssimas do disco, encontramos a valsa de 1947 intitulada Flor de lino, da lavra de Homero Expósito (letra) e Héctor Stamponi (música), que na releitura conta com arranjos do próprio Morgado e a interpretação de Soledad Villamil. Desfrutem-na!

Saudações musicais!

Deshojaba noches esperando en vano que le diera un beso,
pero yo soñaba con el beso grande de la tierra en celo.
Flor de Lino,
qué raro destino
truncaba un camino
de linos en flor…

Deshojaba noches cuando la esperaba por aquel sendero,
llena de vergüenza, como los muchachos con un traje nuevo:
¡cuántas cosas que se fueron,
y hoy regresan siempre por la siempre noche de mi soledad!

Yo la vi florecer como el lino
de un campo argentino maduro de sol…
¡Si la hubiera llegado a entender
ya tendría en mi rancho el amor!
Yo la vi florecer, pero un día,
¡mandinga la huella que me la llevó!
Flor de Lino se fue
y el hoy que el campo está en flor
¡ah malhaya! me falta su amor.

Hay una tranquera por donde el recuerdo vuelve a la querencia,
que el remordimiento de no haberla amado siempre deja abierta:
Flor de Lino,
te veo en la estrella
que alumbra la huella
de mi soledad…
Deshojaba noches cuando me esperaba como yo la espero,
lleno de esperanzas, como un gaucho pobre cuando llega al pueblo,
flor de ausencia, tu recuerdo
me persigue siempre por la siempre noche de mi soledad…

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