No hay velo sobre el deseo que disimule su instinto.

A bela imagem acima, de Yasnaia Gayá, ilustra o primeiro álbum solista do músico argentino Juan Pérez, um conjunto de canções que viajam pelo fantástico e pelo onírico tomando o indie pop como principal meio de transporte.

E para os leitores do Música Esparsa aproveitarem a viagem de maneira exclusiva, convidamos o próprio Juan Pérez para conduzir-nos a partir de uma audição comentada do repertório do disco, que pode ser conferido na íntegra logo a seguir.

Portanto, apure os ouvidos e siga o lema do blog: OUÇA DIFERENTE!

Saudações musicais!

En las 8 canciones que integran el disco Arde Marte se pueden escuchar sonoridades provenientes del pop (baterías firmes compuestas sobre patrones en loop, sintetizadores) y secciones que por su confección, textura e instrumentación se familiarizan con la música de cámara. Las letras, que en su aparente metáfora envuelven distintos mensajes, pueden ser leídas en su sentido literal para hacernos transitar por escenas de fantasía.

En el primer track que le da título al disco el acompañamiento instrumental sobre el que canta la voz está hecho solo de sintetizadores. Sin embargo el sonido principal que se mueve en semicorcheas, con un timbre símil Rhodes, presenta pasajes al estilo piano clásico.

Del primer tema se desprende el último del disco: La tarde en Marte el cual es en parte una versión instrumental de Arde Marte ya que toma solo la estrofa y la desarrolla tanto en melodía como armonía.

Los temas 2 y 3, Sobre el deseo y No es que me enamoré, son canciones que en su escucha puede resultar ambiguo el reconocimiento de un estribillo. En Sobre el deseo, a las primeras dos estrofas que abren el tema les continua una sección instrumental que contrasta con lo anterior por su sonoridad mayormente acústica. Hacia el final de ésta sección la voz solo pronuncia: ‘no hay velo sobre el deseo que disimule su instinto’, a lo que sigue un regreso a la estrofa. En No es que me enamoré la estructura se repite de la misma manera y la parte B es también una sección instrumental solo que aquí la voz irrumpe con una especie de grito cantado: ‘no es que me enamoré’!

En este último tema como también en Cucharas gratis (track 4) la formación instrumental y el entramado que conforman los arreglos tienen reminiscencias de la música de cámara.

En Dónde están todos? y Canción, las estrofas sostenidas por el ritmo de la batería reforzada por los bajos del teclado, les continúan estribillos de menor carga instrumental que exponen el plano de la voz a la vez que el piano y el violoncello presentan una sonoridad más clásica. La idea de que los estribillos deben ser un punto alto dentro de la canción (Clock, tema 7) no es algo por lo que se destaquen los tracks que componen Arde Marte . Más bien buscan descomprimir quizás la carga que traen las letras en las estrofas.

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